lunes, 18 de noviembre de 2019

MINDFULNESS

Hoy, a pesar que ha amanecido un día frío, gris oscuro, lunes… me siento especialmente feliz… Penetrado por un sentir de que todo es perfecto tal como es, las nubes de mi mente han escampado. Me siento afortunado de haber sido escogido por la vida para facilitar y guiar estos cuatro días de Mindfulness en la Asociación de Vecinos de Son Dameto, programa patrocinado por mis compañeros y amigos de la Inmobiliaria de la Asesoría Industria y de la Asociación. Estoy entusiasmado de poder compartir estas maravillosas y prácticas enseñanzas con este entrañable grupito de la Asociación que tanto interés y confianza están demostrando. El próximo, será el último lunes de este mini curso de cuatro clases. Aprovecho para dar las gracias a todos los que han hecho posible este evento que, aunque parezca insignificante, no lo es para nada. Plantar semillas de Mindfulness es sembrar semillas de paz en este convulsionado mundo.










lunes, 9 de septiembre de 2019

Respiración interiorizadora mindfulness




Respiración interiorizadora mindfulness:  exhala durante el movimiento.  Inhala de manera orgánica y sin esfuerzo al final de cada movimiento.  Es decir, exhalando al elevar la caja torácica y la cabeza.  Inhalando cuando estés sobre las puntas de los dedos aprovechando este momento de quietud para profundizar en el alargamiento de la columna, alejando la coronilla del suelo pélvico.  Regresa con la exhalación  durante todo el recorrido de la flexión.  Inhalando cuando las palmas de las manos estén en contacto con el suelo y aprovechando este momento de quietud para soltar profundamente la columna. 



sábado, 25 de mayo de 2019

Adictos a la relajación - Práctica 2 -



Cuando te hayas familiarizado con la práctica 1 puedes continuar profundizando en la relajación específica de las partes del cuerpo. Para que se relajen no es necesario más que sentir y permitir que la luz de tu conciencia acaricie cada parte. Con la práctica diaria memorizarás fácilmente el orden  en que tienes que ir sintiéndolas   Empieza acostándote sobre la espalda.   Alarga la columna desde el sacro a la base del cráneo de manera que la parte inferior posterior de la caja torácica (costillas inferiores)  esté en contacto con el suelo.  Siente como en esta posición el vientre se alarga y se vacía.  Los brazos a los lados del cuerpo sin que estén pegados a él y tampoco demasiado alejados. Cuando los colocas a la distancia correcta sentirás que los hombros y axilas están felices, sin rastro de tensión. Separa ligeramente los pies y suaviza los tobillos dejando que las puntas de los pies caigan a los lados.  Siente la totalidad del cuerpo.  Siente las sensaciones que la respiración genera en la zona diafragmática y abdomen.  Siente el vientre hundirse hacia la columna al exhalar y separarse de la columna al inhalar.  Siente su movimiento tan claramente como puedas.  Permite que la respiración sea tan natural y espontánea como sea posible sin intentar hacer nada con ella, solamente sentirla. Permite que sea ella la que te respire.  Permanece consciente del fluir libre de la respiración durante unos minutos al mismo tiempo que de la sensación global del cuerpo.  Invita a que cualquier tensión residual se diluya a la luz de tu sentir....


Lleva tu atención al pulgar derecho y sucesivamente al resto de los dedos hasta el meñique de la mano derecha.  Siente la palma de la mano, el dorso, la muñeca, el antebrazo, el codo, el brazo, el hombro, la axila derecha, el costado derecho, la cadera derecha, el muslo derecho, rodilla, pantorrilla, tobillo, talón, planta del pie, empeine, dedo gordo, segundo dedo, tercer dedo, cuarto dedo, quinto dedo del pie derecho. Luego lo mismo del otro lado empezando por el pulgar de la mano izquierda y acabando por el dedo pequeño del pie izquierdo. Cuando acabes los dos lados del cuerpo siente la parte de atrás de las piernas, siente los glúteos, la espalda, la nuca, el cuero cabelludo desde la nuca a la frente, siente la frente, las cejas, los ojos, la fosa nasal derecha, la fosa nasal izquierda, mejilla derecha, mejilla izquierda, oido derecho, oido izquierdo, la boca, la mandíbula, el cuello, la clavícula derecha, la clavícula izquierda, el pecho derecho, el pecho izquierdo, el vientre, el bajo vientre la cadera, la pierna derecha, la pierna izquierda, el pie derecho, el pie izquierdo.  Siente todo el cuerpo al mismo tiempo. Todo el cuerpo...

Permanece acostad@ sobre la espalda disfrutando de las sensaciones.  Permanece tan relajad@ como sea posible y reconoce las imágenes que vayan surgiendo en la pantalla mental, frente a tus ojos cerrados...  No hagas nada tan solo disfruta de  este delicado y sutil estado entre la vigilia y el sueño...

Cuando lo vayas sintiendo ve saliendo de este estado, dejando que la punta de la nariz caiga a los lados, sin empujar la cabeza, solamente déjala rodar con el mínimo esfuerzo posible a un lado y al otro. Deja que las manos y los pies poco a poco se vaya activando y ves haciendo los movimientos que sientas adecuados para volver a la normalidad.

Si practicas con regularidad te convertirás en un adicto a la relajación!...





martes, 21 de mayo de 2019

Adictos a la relajación - Practica 1 -






Savasana significa la postura del cuerpo muerto.  Acuéstate sobre la espalda.  Alarga la columna desde el sacro a la base del cráneo de manera que la parte inferior posterior de la caja torácica (costillas inferiores)  esté en contacto con el suelo.  Siente como en esta posición el vientre se alarga y se vacía.  Los brazos a los lados del cuerpo sin que estén pegados a él y tampoco demasiado alejados. Cuando los colocas a la distancia correcta sentirás que los hombros y axilas están felices, sin rastro de tensión. Separa ligeramente los pies y suaviza los tobillos dejando que las puntas de los pies caigan a los lados.  Siente la totalidad del cuerpo.  Siente las sensaciones que la respiración genera en la zona diafragmática y abdomen.  Siente el vientre hundirse hacia la columna al exhalar y separarse de la columna al inhalar.  Siente su movimiento tan claramente como puedas.  Permite que la respiración sea tan natural y espontánea como sea posible sin intentar hacer nada con ella, solamente sentirla. Permite que sea ella la que te respire.  Permanece consciente del fluir libre de la respiración durante unos minutos al mismo tiempo que de la sensación global del cuerpo.  Invita a que cualquier tensión residual se diluya a la luz de tu sentir.

Recuerdo que cuando me inicié en el Hatha Yoga, estaba pasando una época de mucho estrés en mi vida. Cuando saboree la primera relajación me volví un adicto.  Aquellos 15 minutos de relax al final de la práctica de ásanas me parecían el paraíso... 

Date permiso cada día para regalarte unos minutos de placer con esta práctica. Cuando lo pruebes se convertirá en una sana adicción generando una sanación profunda del cuerpo, la mente y el alma.  



                                                                                                                             Sol