viernes, 16 de agosto de 2019
sábado, 25 de mayo de 2019
Adictos a la relajación - Práctica 2 -
Cuando te hayas familiarizado con la práctica 1 puedes continuar profundizando en la relajación específica de las partes del cuerpo. Para que se relajen no es necesario más que sentir y permitir que la luz de tu conciencia acaricie cada parte. Con la práctica diaria memorizarás fácilmente el orden en que tienes que ir sintiéndolas Empieza acostándote sobre la espalda. Alarga la columna desde el sacro a la base del cráneo de manera que la parte inferior posterior de la caja torácica (costillas inferiores) esté en contacto con el suelo. Siente como en esta posición el vientre se alarga y se vacía. Los brazos a los lados del cuerpo sin que estén pegados a él y tampoco demasiado alejados. Cuando los colocas a la distancia correcta sentirás que los hombros y axilas están felices, sin rastro de tensión. Separa ligeramente los pies y suaviza los tobillos dejando que las puntas de los pies caigan a los lados. Siente la totalidad del cuerpo. Siente las sensaciones que la respiración genera en la zona diafragmática y abdomen. Siente el vientre hundirse hacia la columna al exhalar y separarse de la columna al inhalar. Siente su movimiento tan claramente como puedas. Permite que la respiración sea tan natural y espontánea como sea posible sin intentar hacer nada con ella, solamente sentirla. Permite que sea ella la que te respire. Permanece consciente del fluir libre de la respiración durante unos minutos al mismo tiempo que de la sensación global del cuerpo. Invita a que cualquier tensión residual se diluya a la luz de tu sentir....
Lleva tu atención al pulgar derecho y sucesivamente al resto de los dedos hasta el meñique de la mano derecha. Siente la palma de la mano, el dorso, la muñeca, el antebrazo, el codo, el brazo, el hombro, la axila derecha, el costado derecho, la cadera derecha, el muslo derecho, rodilla, pantorrilla, tobillo, talón, planta del pie, empeine, dedo gordo, segundo dedo, tercer dedo, cuarto dedo, quinto dedo del pie derecho. Luego lo mismo del otro lado empezando por el pulgar de la mano izquierda y acabando por el dedo pequeño del pie izquierdo. Cuando acabes los dos lados del cuerpo siente la parte de atrás de las piernas, siente los glúteos, la espalda, la nuca, el cuero cabelludo desde la nuca a la frente, siente la frente, las cejas, los ojos, la fosa nasal derecha, la fosa nasal izquierda, mejilla derecha, mejilla izquierda, oido derecho, oido izquierdo, la boca, la mandíbula, el cuello, la clavícula derecha, la clavícula izquierda, el pecho derecho, el pecho izquierdo, el vientre, el bajo vientre la cadera, la pierna derecha, la pierna izquierda, el pie derecho, el pie izquierdo. Siente todo el cuerpo al mismo tiempo. Todo el cuerpo...
Permanece acostad@ sobre la espalda disfrutando de las sensaciones. Permanece tan relajad@ como sea posible y reconoce las imágenes que vayan surgiendo en la pantalla mental, frente a tus ojos cerrados... No hagas nada tan solo disfruta de este delicado y sutil estado entre la vigilia y el sueño...
Cuando lo vayas sintiendo ve saliendo de este estado, dejando que la punta de la nariz caiga a los lados, sin empujar la cabeza, solamente déjala rodar con el mínimo esfuerzo posible a un lado y al otro. Deja que las manos y los pies poco a poco se vaya activando y ves haciendo los movimientos que sientas adecuados para volver a la normalidad.
Si practicas con regularidad te convertirás en un adicto a la relajación!...
Cuando lo vayas sintiendo ve saliendo de este estado, dejando que la punta de la nariz caiga a los lados, sin empujar la cabeza, solamente déjala rodar con el mínimo esfuerzo posible a un lado y al otro. Deja que las manos y los pies poco a poco se vaya activando y ves haciendo los movimientos que sientas adecuados para volver a la normalidad.
Si practicas con regularidad te convertirás en un adicto a la relajación!...
martes, 21 de mayo de 2019
Adictos a la relajación - Practica 1 -
Savasana significa la postura del cuerpo muerto. Acuéstate sobre la espalda. Alarga la columna desde el sacro a la base del cráneo de manera que la parte inferior posterior de la caja torácica (costillas inferiores) esté en contacto con el suelo. Siente como en esta posición el vientre se alarga y se vacía. Los brazos a los lados del cuerpo sin que estén pegados a él y tampoco demasiado alejados. Cuando los colocas a la distancia correcta sentirás que los hombros y axilas están felices, sin rastro de tensión. Separa ligeramente los pies y suaviza los tobillos dejando que las puntas de los pies caigan a los lados. Siente la totalidad del cuerpo. Siente las sensaciones que la respiración genera en la zona diafragmática y abdomen. Siente el vientre hundirse hacia la columna al exhalar y separarse de la columna al inhalar. Siente su movimiento tan claramente como puedas. Permite que la respiración sea tan natural y espontánea como sea posible sin intentar hacer nada con ella, solamente sentirla. Permite que sea ella la que te respire. Permanece consciente del fluir libre de la respiración durante unos minutos al mismo tiempo que de la sensación global del cuerpo. Invita a que cualquier tensión residual se diluya a la luz de tu sentir.
Recuerdo que cuando me inicié en el Hatha Yoga, estaba pasando una época de mucho estrés en mi vida. Cuando saboree la primera relajación me volví un adicto. Aquellos 15 minutos de relax al final de la práctica de ásanas me parecían el paraíso...
Date permiso cada día para regalarte unos minutos de placer con esta práctica. Cuando lo pruebes se convertirá en una sana adicción generando una sanación profunda del cuerpo, la mente y el alma.
Sol
jueves, 4 de abril de 2019
jueves, 28 de marzo de 2019
domingo, 3 de marzo de 2019
Flexiones hacia delante de pie
Para empezar:
- Fase de exhalación
- De pie
- Pies paralelos el ancho de las caderas.
- Las cuatro esquinas de los pies en un contacto estable e igualado con el suelo.
- Ensanchar y alargar los pies
- Piernas flexionadas lo suficiente para que las costillas descansen en contacto con los muslos.
- Columna relajada incluyendo cuello
- Manos a los lados de los pies.
- Ensanchar y alargar las manos
- Talones de las manos hacia el suelo aunque no lo toquen.
O bien:
- Fase de inhalación
- De pie
- Pies paralelos el ancho de las caderas.
- Las cuatro esquinas de los pies en un contacto estable e igualado con el suelo.
- Ensanchar y alargar los pies.
- Piernas flexionadas lo suficiente como para que la columna pueda quedar paralela al suelo
- Alargar la columna alejando la coronilla del sacro al mismo tiempo que separas los huesos de los glúteos de los talones con las piernas flexionadas.
- Manos a los lados de los pies
- Permanecer sobre las puntas de los dedos de las manos.
- Ensanchar y alargar las manos
- Alargar los brazos
- Usar el contacto de los dedos con el suelo para alargar la columna.
Dinámico:
Alternar las dos fases sincronizando el movimiento con la respiración.
Las maravillas del Método de Yoga Dinámico
martes, 12 de febrero de 2019
Alviar el dolor de espalda con Yoga Dinámico
- Tumbado boca arriba.
- Piernas flexionadas
- Pies separados el ancho de los huesos de los glúteos.
- Talones cerca de gluteos pero sin utilizar las manos para acercarlos.
- Brazos a los lados del cuerpo con espacio en las axilas.
- Ensanchar las bases de los dedos de los pies de manera que las cuatro esquinas de los pies estén en contacto igualado con el suelo.
- Alargar los brazos desde las axilas a las puntas de los dedos y desde las puntas de los dedos a los hombros.
- Ensanchar las palmas de las manos, alargando desde el centro de las palmas de las manos hasta las puntas de los dedos y enraizar la base del dedo índice al suelo.
- Alargar desde los huesos frontales de las caderas hasta la base del cráneo de manera que la nuca quede larga pero sin perder su curva natural, al mismo tiempo que toda la columna se alarga por detrás alargando las curvas espinales pero sin perderlas.
MOVIMIENTO:
- Durante el movimiento tienes que manener la estabilidad y la posición de la pelvis y de la caja torácica en relación al suelo que has establecido con todos los ensanchares y alargares cuando te colocabas.
- al inhalar llevar los brazos a la vertical, justo por encima de los hombros sin doblarlos. seguir alargando desde las axilas a las puntas de los dedos de las manos y desde las puntas a los hombros.
- los pulgares estarán separados el ancho de los hombros o incluso un poquito más de manera que los hombros se mantengan todo el tiempo lejos del cuello y de las orejas, anchos por arriba, por delante y por detrás de la articulación.
- Al exhalar devolver los brazos a la posicion inicial.
- Moverse así unas respiraciones y progresivamente, a medida que los hombros se sientan cómodos y suaves, irás llevando los brazos por detrás de la línea de los hombros sin ninguna intención de tocar el suelo con el dorso de las manos. Si haciéndolo pierdes la posición de la caja torácica y de la pélvis que habias establecido en la postura incial, doblas los brazos, o cierras los hombros bloqueándolos o tensándolos o juntas los pulgares, el ejercicio no será correcto. Sobre todo cuando los brazos van hacia atrás, alarga desde los huesos frontales de las caderas hasta la base del cráneo!!!
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