domingo, 1 de marzo de 2020

- SOMOS SERES ENERGÉTICOS -





  • Somos seres energéticos, por eso,  nuestras actitudes, acciones, pensamientos, emociones o sentimientos aumentan o disminuyen nuestra energía. 
  • Nuestros cuerpos energéticos se destruyen y se vuelven oscuros con la ira, la preocupación, la crítica, la discusión y cualquier pensamiento o emoción con el que no nos sentimos a gusto. Mientras sean habituales en nuestras vidas no levantaremos cabeza. Estaremos  desvitalizándonos, entregando nuestro poder, nuestra energía.  
  • En cambio, nuestros cuerpos energéticos rebosan de energía con cualquier pensamiento  o emoción con el que nos sentimos a gusto y sea de beneficio para nosotros y los demás.
  •  No es tanto acumular fuerza y energía sino no malgastarla.
  • Siente en qué manera, a lo largo del día,  vas regalando tu energía, destruyendo y entregando tu poder.
  • Perderás tu poder si no estás vigilante.  Observa por donde pierdes tu poder.
  • Si quieres recuperar tu poder, debes dejar de drenar tu energía. Debes dejar de dar el poder a todos los pensamientos y emociones que te consumen.  Pasa página.
  • Como te sientes cuando tienes miedo?  Pierdes tu poder?
  • Sin energía nada funciona ¿ por que piensas que va a ser diferente para tí?
  • El alimento es la fuente de energía del cuerpo físico.  Pero y la de los otros cuerpos?
  • Si no te vuelves consciente de ser un ser energético no harás nada para no perder tu energía.  No harás nada para alimentarte.
  • Los cuerpos energéticos también nutren al físico.
  • Hay más de un cuerpo energético y cada uno se nutre de diferentes formas de energía sutil.



sábado, 28 de diciembre de 2019

La mentira del ego y nuestra verdadera Identidad



"Mientras no desenmascaremos al ego, éste seguirá engatusándonos como un político deshonesto que no cesa de hacer falsas promesas, como un abogado que inventa constantemente justificaciones y mentiras ingeniosas, o como un presentador de televisión que habla sin parar, produciendo una corriente constante de cháchara amable y hueca mente convincente, que en realidad no quiere decir nada.

Vidas enteras de ignorancia nos han llevado a identificar la totalidad de nuestro ser con el ego.  Su mayor triunfo es persuadirnos para que creamos que sus intereses y conveniencias son os nuestros, e incluso para que identifiquemos nuestra supervivencia con la suya.  La ironía es feroz, si consideramos que es precisamente el ego y su aferramiento lo que se halla en la raíz de todo nuestro sufrimiento.   Sin embargo, el ego es tan convincente, y hace tanto tiempo que nos tiene engañados, que la sola idea de vivir sin él nos aterroriza.  Carecer de ego, nos susurra, es perderse la intensa aventura de ser humano, verse reducido a un robot insípido o un vegetal sin cerebro.

El ego se aprovecha con gran maestría de nuestro miedo fundamental de perder el control y a lo desconocido.  Así podemos decirnos:  " verdaderamente, tendría que renunciar al ego, me hace sufrir muchísimo; pero entonces ¿ qué va a ser de mi?".

Y el ego argumenta persuasivamente: "ya se que a veces soy un estrobo, y creeme que comprendo que quieras prescindir de mi.  Pero ¿De veras lo quieres?  Piénsalo bien; si me voy, ¿qué va a ser de ti? ¿quien se ocupará de ti? ¿quién te cuidará y te protegerá como lo he hecho yo todos estos años?"

Aunque fuéramos capaces de advertir las mentiras del ego, nos asusta demasiado abandonarlo.  Sin un verdadero conocimiento de la naturaleza de nuestra mente, de nuestra verdadera identidad, no tenemos otra alternativa.  Una y otra vez nos rendimos a sus exigencias con la misma tristeza y repugnancia con que el alcohólico acude a la bebida y que sabe que lo está destruyendo, o el drogadicto a la droga que, tras un breve rato de euforia, lo dejará rendido y desesperado."


"Libro tibetano de la vida y la muerte"  
Sogyal Rimpoché

lunes, 18 de noviembre de 2019

MINDFULNESS

Hoy, a pesar que ha amanecido un día frío, gris oscuro, lunes… me siento especialmente feliz… Penetrado por un sentir de que todo es perfecto tal como es, las nubes de mi mente han escampado. Me siento afortunado de haber sido escogido por la vida para facilitar y guiar estos cuatro días de Mindfulness en la Asociación de Vecinos de Son Dameto, programa patrocinado por mis compañeros y amigos de la Inmobiliaria de la Asesoría Industria y de la Asociación. Estoy entusiasmado de poder compartir estas maravillosas y prácticas enseñanzas con este entrañable grupito de la Asociación que tanto interés y confianza están demostrando. El próximo, será el último lunes de este mini curso de cuatro clases. Aprovecho para dar las gracias a todos los que han hecho posible este evento que, aunque parezca insignificante, no lo es para nada. Plantar semillas de Mindfulness es sembrar semillas de paz en este convulsionado mundo.










lunes, 9 de septiembre de 2019

Respiración interiorizadora mindfulness




Respiración interiorizadora mindfulness:  exhala durante el movimiento.  Inhala de manera orgánica y sin esfuerzo al final de cada movimiento.  Es decir, exhalando al elevar la caja torácica y la cabeza.  Inhalando cuando estés sobre las puntas de los dedos aprovechando este momento de quietud para profundizar en el alargamiento de la columna, alejando la coronilla del suelo pélvico.  Regresa con la exhalación  durante todo el recorrido de la flexión.  Inhalando cuando las palmas de las manos estén en contacto con el suelo y aprovechando este momento de quietud para soltar profundamente la columna. 



sábado, 25 de mayo de 2019

Adictos a la relajación - Práctica 2 -



Cuando te hayas familiarizado con la práctica 1 puedes continuar profundizando en la relajación específica de las partes del cuerpo. Para que se relajen no es necesario más que sentir y permitir que la luz de tu conciencia acaricie cada parte. Con la práctica diaria memorizarás fácilmente el orden  en que tienes que ir sintiéndolas   Empieza acostándote sobre la espalda.   Alarga la columna desde el sacro a la base del cráneo de manera que la parte inferior posterior de la caja torácica (costillas inferiores)  esté en contacto con el suelo.  Siente como en esta posición el vientre se alarga y se vacía.  Los brazos a los lados del cuerpo sin que estén pegados a él y tampoco demasiado alejados. Cuando los colocas a la distancia correcta sentirás que los hombros y axilas están felices, sin rastro de tensión. Separa ligeramente los pies y suaviza los tobillos dejando que las puntas de los pies caigan a los lados.  Siente la totalidad del cuerpo.  Siente las sensaciones que la respiración genera en la zona diafragmática y abdomen.  Siente el vientre hundirse hacia la columna al exhalar y separarse de la columna al inhalar.  Siente su movimiento tan claramente como puedas.  Permite que la respiración sea tan natural y espontánea como sea posible sin intentar hacer nada con ella, solamente sentirla. Permite que sea ella la que te respire.  Permanece consciente del fluir libre de la respiración durante unos minutos al mismo tiempo que de la sensación global del cuerpo.  Invita a que cualquier tensión residual se diluya a la luz de tu sentir....


Lleva tu atención al pulgar derecho y sucesivamente al resto de los dedos hasta el meñique de la mano derecha.  Siente la palma de la mano, el dorso, la muñeca, el antebrazo, el codo, el brazo, el hombro, la axila derecha, el costado derecho, la cadera derecha, el muslo derecho, rodilla, pantorrilla, tobillo, talón, planta del pie, empeine, dedo gordo, segundo dedo, tercer dedo, cuarto dedo, quinto dedo del pie derecho. Luego lo mismo del otro lado empezando por el pulgar de la mano izquierda y acabando por el dedo pequeño del pie izquierdo. Cuando acabes los dos lados del cuerpo siente la parte de atrás de las piernas, siente los glúteos, la espalda, la nuca, el cuero cabelludo desde la nuca a la frente, siente la frente, las cejas, los ojos, la fosa nasal derecha, la fosa nasal izquierda, mejilla derecha, mejilla izquierda, oido derecho, oido izquierdo, la boca, la mandíbula, el cuello, la clavícula derecha, la clavícula izquierda, el pecho derecho, el pecho izquierdo, el vientre, el bajo vientre la cadera, la pierna derecha, la pierna izquierda, el pie derecho, el pie izquierdo.  Siente todo el cuerpo al mismo tiempo. Todo el cuerpo...

Permanece acostad@ sobre la espalda disfrutando de las sensaciones.  Permanece tan relajad@ como sea posible y reconoce las imágenes que vayan surgiendo en la pantalla mental, frente a tus ojos cerrados...  No hagas nada tan solo disfruta de  este delicado y sutil estado entre la vigilia y el sueño...

Cuando lo vayas sintiendo ve saliendo de este estado, dejando que la punta de la nariz caiga a los lados, sin empujar la cabeza, solamente déjala rodar con el mínimo esfuerzo posible a un lado y al otro. Deja que las manos y los pies poco a poco se vaya activando y ves haciendo los movimientos que sientas adecuados para volver a la normalidad.

Si practicas con regularidad te convertirás en un adicto a la relajación!...





martes, 21 de mayo de 2019

Adictos a la relajación - Practica 1 -






Savasana significa la postura del cuerpo muerto.  Acuéstate sobre la espalda.  Alarga la columna desde el sacro a la base del cráneo de manera que la parte inferior posterior de la caja torácica (costillas inferiores)  esté en contacto con el suelo.  Siente como en esta posición el vientre se alarga y se vacía.  Los brazos a los lados del cuerpo sin que estén pegados a él y tampoco demasiado alejados. Cuando los colocas a la distancia correcta sentirás que los hombros y axilas están felices, sin rastro de tensión. Separa ligeramente los pies y suaviza los tobillos dejando que las puntas de los pies caigan a los lados.  Siente la totalidad del cuerpo.  Siente las sensaciones que la respiración genera en la zona diafragmática y abdomen.  Siente el vientre hundirse hacia la columna al exhalar y separarse de la columna al inhalar.  Siente su movimiento tan claramente como puedas.  Permite que la respiración sea tan natural y espontánea como sea posible sin intentar hacer nada con ella, solamente sentirla. Permite que sea ella la que te respire.  Permanece consciente del fluir libre de la respiración durante unos minutos al mismo tiempo que de la sensación global del cuerpo.  Invita a que cualquier tensión residual se diluya a la luz de tu sentir.

Recuerdo que cuando me inicié en el Hatha Yoga, estaba pasando una época de mucho estrés en mi vida. Cuando saboree la primera relajación me volví un adicto.  Aquellos 15 minutos de relax al final de la práctica de ásanas me parecían el paraíso... 

Date permiso cada día para regalarte unos minutos de placer con esta práctica. Cuando lo pruebes se convertirá en una sana adicción generando una sanación profunda del cuerpo, la mente y el alma.  



                                                                                                                             Sol